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Otro término que puede crear confusión: “филиал”

junio 14th, 2012 | by | derecho mercantil, filial, ruso, sucursal, traducción, traducción jurídica, transliteración, филиал

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Es frecuente encontrar en los estatutos de sociedades mercantiles rusas referencias a la “филиал”, término cuya transliteración sería “filial”. Como quiera que “filial” en derecho societario español quiere decir algo muy distinto de “филиал” en ruso, voy a intentar aclarar la cuestión y proponer la traducción más apropiada para evitar toda confusión.

Según el María Moliner, “filial” es un adjetivo y sustantivo que se aplica a un establecimiento que depende de otro. En Derecho mercantil, el término “filial” denota personalidad jurídica y dependencia respecto a otra persona jurídica. Una definición de “filial” viene dada, por ejemplo, en la Directiva del Consejo 90/435/CEE, de 23 de julio de 1990, relativa al régimen fiscal común aplicable a las sociedades matrices y filiales de Estados miembros diferentes.  Del tenor del artículo 3 de dicha Directiva se desprende que una “sociedad filial” es una sociedad en cuyo capital la sociedad matriz posea una participación mínima del 25%. No voy a entrar ahora a analizar en detalle la figura de la filial y su diferencia respecto a la subsidiaria, por ejemplo, pues lo que aquí importa es ver que no tiene nada que ver con la “филиал” rusa.

Ahora vamos al Derecho ruso. El propio Código Civil, dentro del capítulo dedicado a las personas jurídicas, dedica el apartado 2 de su artículo 55 a la figura de la “филиал”, que define del siguiente modo: “se trata de una subdivisión diferenciada de la persona jurídica, radicada fuera del domicilio de ésta, y que ejecuta todas o parte de sus funciones, incluida la de representación”. A continuación señala explícitamente que no se trata de personas jurídicas, que dispondrán del patrimonio que les asigne la persona jurídica que las ha creado y que funcionarán con arreglo al reglamento que dicha persona jurídica establezca.

¿Cuál es, entonces, su traducción correcta al español? Mi propuesta es emplear el término “sucursal”, que como es bien sabido denota una relación de dependencia respecto a la sociedad que la crea, pero mayor autonomía que la mera oficina de representación (представительство). Recordemos, a este respecto, lo que establece la Ley de sociedades de capital, de 2010:

“Artículo 11. Sucursales.

1. Las sociedades de capital podrán abrir sucursales en cualquier lugar del territorio nacional o del extranjero.

2. Salvo disposición contraria de los estatutos, el órgano de administración será competente para acordar la creación, la supresión o el traslado de las sucursales.”

Este artículo, precisamente, ampara al órgano de administración de una SL o SA española para abrir una sucursal en Rusia, por ejemplo. Término que traduciremos al ruso como “филиал”.

 

 

 

 

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En torno a la transliteración del ruso

marzo 28th, 2012 | by | ruso, traducción, transliteración, uncategorized

Mar
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Una cuestión recurrente en la traducción de documentos rusos es la necesidad de transliterar, es decir, trasladar al alfabeto latino palabras escritas originariamente en cirílico. Lo más frecuente es que se trate de nombres de personas, apellidos, denominaciones sociales, calles, ciudades, regiones, etc.  Y he aquí que no hay una norma fija al respecto, y al final cada maestrillo usa su librillo.

No es mi ánimo aquí entrar a dilucidar si existe a pesar de todo una norma consensuada a la que todos deberíamos ceñirnos (que no la hay), sino más bien llamar la atención sobre esta especificidad del trabajo del traductor del ruso. Y lo que vale para el ruso vale para otros idiomas eslavos que emplean el cirílico, claro está. La idea de escribir esta entrada me vino a raíz de la lectura de una breve pero interesante obra: “Sobre la transliteración del ruso y de otras lenguas que se escriben en alfabeto cirílico”, de Salustio Alvarado (Centro de Lingüística Aplicada Atenea, Madrid, 2003).

 

 

 

El autor critica la ausencia de un sistema apropiado de transliteración al español, debido a lo que denomina el “ayuno de eslavidad” que nos afecta.  Esto implica que coexisten diversos sistemas de transliteración, en un caos impensable en relación con otras familias de idiomas, donde se ha impuesto un rigor y una coherencia inexistentes respecto a los idiomas eslavos. Alvarado entiende que el sistema apropiado es aquel que cumple con el principio isográfico-etimológico, acercándose a la grafía de los idiomas eslavos occidentales. Dentro de los idiomas indoeuropeos hablados en Europa, sólo entre los eslavos coexisten dos alfabetos. En los países de habla eslava y tradición ortodoxa se ha conservado el cirílico, y en los de tradición católica hace tiempo que se optó por el latino. De hecho, el alfabeto cirílico se creó con fines evangelizadores, para adaptarse a los fonemas específicos de los idiomas de raíz eslava. Los idiomas que emplean el alfabeto latino lo han adaptado mediante el empleo de signos diacríticos (ž, š, č, ć, etc) para tener en cuenta esas características especiales. Por ello es bastante sencilla la retransliteración de un idioma eslavo de alfabeto latino a otro cirílico: žaba = жаба. Es evidente que si escribimos “zaba” o “zhaba” esta posibilidad no existe.

Para los que trabajamos con el idioma ruso, está claro que la ausencia de una norma comúnmente aceptada es más bien un inconveniente. Voy a poner un ejemplo:

Цветной бульвар

Es una calle céntrica y bastante concurrida en Moscú. ¿Cómo la transliteramos? Se me ocurren innumerables posibilidades: Tsvetnoy bulvar, Cvetnoj bulvar, Tzvetnoi bul´var, Cvetnoj buljvar, Tsvetnoi bul´var, etc, etc…

En algunos casos, la labor del traductor resulta facilitada si un órgano estatal fija un estándar. Así, al parecer, desde 2010 el Servicio Federal de Migración de Rusia ha fijado una norma de transliteración de nombre y apellidos para los pasaportes de ciudadanos rusos (anteriormente habían regido otras normas de transliteración). Es evidente que en tales casos el traductor ha de ceñirse, a ser posible, a dicha norma. Piénsese en la traducción de un certificado de nacimiento donde el nombre y/o apellidos del interesado aparezcan transliterados de modo diferente al del pasaporte: en teoría podría causar problemas ante las autoridades españolas si se da una importante discrepancia, sobre todo si se trata de apellidos.

Lo ideal, en mi opinión, sería acercar la grafía empleada en la transliteración de documentos a la comúnmente usada por los eslavistas. Me consta que otros países, como Italia, es el sistema seguido. Pero por estos pagos seguimos sin una norma clara y consensuada.

Por último, no olvidemos que tenemos un ejemplo real de coexistencia de dos alfabetos para un mismo idioma: el serbio. Si bien la versión oficial es la cirílica, se emplea muchísimo la latina también, y las normas de transliteración son inequívocas y automáticas.

En definitiva, por tanto, la transliteración es un asunto que nos sigue planteando problemas prácticos. Animo a traductores, lingüistas y el público en general a aportar su opinión sobre el asunto.

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